sábado, 11 de agosto de 2012

Depredación pesquera en el Mar Argentino


 

Esta imagen satelital muestra las luces de los buques frigoríficos que pescan durante la noche en el Mar Argentino.

En la misma imagen se puede observar la zona demarcada, que unilateralmente el gobierno británico decidió tener como exclusividad pesquera después de la Guerra de Malvinas. Antes de la Guerra de Malvinas en 1982, la zona marítima económica de los malvinenses se extendía a 3 millas marinas al rededor de las islas. Al finalizar la guerra se extendió, a la denominada "zona de exclusión", que llegaba a las 200 millas marinas al rededor de las islas..

Pero no solo puede verse la zona en la que Argentina no tiene control soberano, sino que el área de pesca incluye parte de la plataforma argentina. Este área económica es responsabilidad del gobierno y no es controlada a pesar de los U$S 4000 millones que perdemos anualmente por pesca ilegal.

Argentina no cuenta con recursos para el control, ni aviones ni radares, ni barcos, las fuerzas armadas y de seguridad tienen los más bajos presupuestos de las últimas décadas y los buques pesqueros asiáticos y europeos las más sofisticadas tecnologías, otra vez parece que libramos en el Atlántico Sur una guerra despareja como en 1.982.

En varias oportunidades hemos publicado artículos sobre la depredación del recurso pesquero, que consideramos uno de los principales recursos del país, sin embargo, nunca ningún funcionario, provincial o nacional, salio a refutar nuestras afirmaciones. Sabemos que ahora, como antes, tampoco lo harán, simplemente por el hecho de que tenemos razón.

Mostramos la desaparición de merluzas en el Golfo San Jorge después de la actividad sísmica en busca de petróleo, mostramos la eliminacion de fauna acompañante, denunciamos la contaminación de los estuarios por parte de los frigoríficos, denunciamos la proliferación de “langostillas” en las costas por la modificación de los ecosistemas marinos.

Es poco lo que se puede hacer desde nuestras notas, el poder económico y político es más fuerte, pero así y todo seguiremos denunciando el saqueo y destrucción de lo que es nuestro.

Por nosotros, por las generaciones futuras y por el valor de la vida de quienes alguna vez la ofrecieron en una guerra desigual.

Fuentes: image-share.com ; El Malvinense, Ligth Polutiom Italia

martes, 31 de julio de 2012

Argentina sigue entre los 9 países con mayor biocapacidad del mundo

El pasado 15 de mayo se presentó la 9na edición del informe mundial denominado "Planeta Vivo 2.012".

Este trabajo que se publica cada dos años, es realizado por cuatro organizaciones de alto reconocimiento internacional como lo son:

WWF - World Wide Fund for Nature (Fondo Mundial para la Naturaleza)
ZSL – Zoological Society of London (Sociedad Zoológica de Londres)
GFN - Global Footprint Network (Red de la Huella Global)
ESA - European Space Agency (Agencia Espacial Europea)

Los principales indicadores que utiliza el informe para diagnosticar el estado del planeta son:

– El Índice Planeta Vivo (IPV) global refleja los cambios en la salud de los ecosistemas del planeta. Para ello, estudia las tendencias de 7.953 poblaciones de 2.544 especies de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces. Además, analiza las zonas tropicales y tem­pladas, así como los ecosistemas terrestre, marino y de agua dulce. 

– La Huella Ecológica analiza la demanda hu­mana sobre los ecosistemas. Este indicador está en crecimiento continuo. 

– La Huella Hídrica mide el agua utilizada en diferentes países.

El documento relaciona el Índice Planeta Vivo con la Huella Ecológica y la Huella Hídrica, comparándolo con la capacidad regenerativa del planeta (biocapacidad). 

Actualmente, vivimos un periodo en el que hemos superado los límites de la biocapacidad de la Tierra, lo que se denomina translimitación.




Se estima que de no revertirse la tendencia, el escenario nos indica que necesitaremos 2 planetas para el año 2.030 y 2,9 planetas para el año 2.050, aunque solo tenemos uno.

En cuanto a la biocapacidad, se tiene en cuenta el área biológicamente productiva disponible de forma global, así como su productividad. 

Diez países totalizan más del 60 % de la biocapacidad del planeta, entre los cuales Argentina tiene el 9no lugar

1
Brasil
15,4%
2
China
9,9%
3
Estados Unidos
9,8%
4
Federación Rusa
7,9%
5
India
4,8%
6
Canadá
4,2%
7
Australia
2,6%
8
Indonesia
2,6%
9
Argentina
2,4%
10
Rep. Dem. del Congo
1,6%

Resto del mundo
38,8%
                       

Este ranking de países corresponde a la información del año 2.008 (última calculada) y Argentina mantiene esta posición desde el año 2.007.

Esto pone a nuestro país en una situación privilegiada con respecto a más de 170 países del planeta, pero también tenemos un grandísimo compromiso de protección a esa biocapacidad privilegiada.

En el mundo, y nuestro país no es ageno, las 5 principales amenazas a la biodiversidad son las siguientes:

— Pérdida de hábitat, alteración y fragmentación: principal­mente a través de la transformación de terreno para uso agrícola, industrial, urbano o para acuicultura; presas y otras alteraciones de los sistemas fluviales para regadío, energía hidráulica o regula­ción de caudales; y actividades pesqueras dañinas. 

— Sobreexplotación de poblaciones de especies silvestres: captura de animales y recolección de plantas para alimentos, materiales o medicinas por encima de la capacidad reproductiva de la población. 

— Contaminación: producida principalmente por un uso excesivo de plaguicidas en agricultura y acuicultura; vertidos urbanos e industriales y residuos mineros. 

— Cambio climático: debido a los niveles crecientes de gases de efecto invernadero en la atmósfera provocado principalmente por la quema de combustibles fósiles, deforestación, y procesos industriales. 

— Especies invasoras: introducidas deliberada o involuntariamente a una parte del mundo desde otra parte, que después se convierten en competidores, predadores o parásitos de especies autóctonas.

Ver documento completo en:
http://www.wwf.es/